Trucos para educar a tu cachorro

¿Trucos para educar a tu cachorro? ¡Por supuesto!
Educarle implica constancia y paciencia pero con estos tipos puedes conseguir pequeños logros. 

 ✔️ Que te obedezca cuando le llamas para volver a casa

Cuando esté jugando en el parque, llámale para que venga. Felicítale efusivamente y dale un premio suculento como un pedazo de salchicha.

Paso dos: Ponle la correa. Pasead un minuto y vuélvele a soltar. De esta manera, asociará que si viene cuando le llamas recibirá un premio y no que le estás llamando para terminar el paseo.

En caso de que no acuda a vuestra llamada, correr detrás de él no suele dar resultado. La mejor opción es caminar en dirección opuesta. Acabará preocupándose y corriendo detrás de ti.

 

✔️ Que sea tu compañero más fiel

Dedicad todos los días al menos una horita a jugar con ellos para fortalecer vuestro vínculo de cariño y confianza.

✔️ Que haga sus necesidades siempre a la misma hora

Desde que llega a casa hay que marcarle una rutina. Siempre debe comer, acostarse y salir a la misma hora. De esta manera, tendrás controlados sus horarios y sabrás a qué horas va a necesitar salir a orinar.

Otro truco es no soltarle hasta que haga sus necesidades. Una vez hechas, déjale jugar a sus anchas. Si inmediatamente después de evacuar le pones la correa y te lo llevas a casa, intentará retrasar todo lo posible este momento.

✔️ Prevenir tendencias agresivas

A la hora de comer, introducid suavemente la mano en su plato y removed o dadle su comida a la vez que le habláis o acariciáis. Esto previene tendencias agresivas en el futuro.

¡Algunas razas tienden a proteger su comida con uñas y dientes!

✔️ Que no se zampe todo lo que se encuentra

Evitad darle de vuestra propia comida o dejarle comer los trozos y migas que caen al suelo.

Indicadle su “SITIO” cuando se acerque a la mesa a pediros comida. Sólo podrá comer de su recipiente.

De esta forma, cuando salga a la calle no se abalanzará sobre cualquier resto comestible y no molestará a otras personas que estén comiendo en lugares públicos.

✔️ Que no muerda vuestras cosas

Si os destroza un calcetín un juguete o un zapato, nunca lo deis por perdido y se lo regaléis para que lo finiquite. Si lo hacéis, morderá todo lo que le apetezca ya que sabrá que, una vez bien mordido, pasará a ser suyo.

✔️ Que pierda el miedo

Si ves que se le eriza el vello, arquea el lomo y empieza a gruñir o ladrar, o, se pone tenso al cruzarse con un gato o cualquier otro animal u objeto, no hay que acortar la correa y alejarle. Todo lo contrario, hay que alargar la correa y dejarle interactuar: que se aleje, que se vaya acercando olfatenado, que se vaya familiarizando y que le vaya perdiendo el miedo.

¡Con estos pequeños trucos les ayudaréis a ser aún mejores de lo que ya son!